¿Aprender diseño? ¿Enseñar diseño? Un poco de ambas.

por Mariana Loaiza


Hace poco más de un año pertenecía únicamente a la población que aprende diseño. Cursaba mi último año de la licenciatura en diseño industrial, preocupada por mis últimos proyectos escolares y la tesis (siempre la tesis). Hoy, con un año de experiencia laboral sigo pensando que pertenezco al grupo que aprende diseño más que al que enseña, sería soberbio e irresponsable de mi parte pensar que ya no hay nada que aprender. ¿Cuál sería el punto entonces?


Pero, ya no pertenezco exclusivamente al grupo que aprende, poco a poco he ido desplazándome al grupo que enseña. Tal vez no soy docente en una universidad, pero me gusta pensar que a través de lo que hago en el estudio donde trabajo, con lo que escribo y comparto, poco a poco ayudo a que las personas entiendan un poco más que es ese mundo tan confuso y mitificado que se ha vuelto el diseño. No prentendo ser ningún tipo de evangelista de mi profesión, ni la tía que siempre te quiere enseñar una lección o dar un consejo. Simplemente disfruto compartir mis ideas cuando algo me apasiona, y esta vez me gustaría pretender que puedo viajar en el tiempo y entregarle una carta a Mariana del pasado, o a la versión del pasado de cualquiera de ustedes, a la presente o a la futura. Nunca se sabe.


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Carta a Mariana del pasado 


Mariana,


Estás en una de las ciudades más grandes del mundo, con apenas unas semanas en la universidad. Acabas de iniciar tu licenciatura en diseño industrial, y hay algunas cosas que sería bueno que escucharas. A mi me tomó un par de años (o tal vez 5) darme cuenta y poder articular estas ideas de una forma más o menos clara, espero poder ahorrarte un poco de tiempo, o al menos hacerte reflexionar de lo que es este mundo de diseño en el que decidiste entrar.


Primero, creo que es importante que entiendas (¿entendamos?) qué es diseño. Porque cómo vas a hacer algo que todavía no entiendes bien.  Existen cientos de definiciones, unas confusas y otras claras. Etimológicamente la palabra diseño viene de latín  designō, que significa, entre otras cosas, marcar, describir, trazar, planear y ejecutar. Conforme avanzó el tiempo fueron surgiendo más y más significados, y la definición se volvió cada vez más confusa y elusiva. El diseño entra en la categoría de cosas que es difícil describir de manera acertada. Como el arte o el amor. Sin embargo creo que los antiguos romanos no estaban tan equivocados. El diseño es, y siempre ha sido un agente de cambio. Ya sea para un sistema de señalización en un aeropuerto, una olla express, un celular o una válvula, el diseño nos ayuda a organizar nuestras vidas, para poder alinearlas con nuestras necesidades y deseos. Ejerce un poder enorme en la vida de todos, ya sea para bien o para mal.[1]


Diseñar no es crear un objeto. Diseñar es el proceso, los productos no son el fin, son el medio. Y si lo que importa es el proceso, tienes que aprender el método. Aprende a aprender, no a seguir instrucciones. Entiende cómo trabajas mejor, cómo eres más eficiente, cómo logras mejores resultados. Siempre vas a tener guías, y claro que ellos tienen mucho que enseñarte, escúchalos, tienen cosas muy importantes que decirte. Pero no los imites. Toma todo lo que hay a tu alrededor y construye tu propio método, porque si todo sale bien algún día no va a haber alguien que te diga qué hacer, si no que tú vas a guiar a alguien más. 


Cuidado, el camino si que es importante, pero tienes una responsabilidad con tus maestros, tus clientes, y los demás de entregar un producto impecable. Estás creando cosas que van a estar presentes en la vida de las personas durante mucho tiempo. Es mucha responsabilidad, y no termina en el momento que entregas tu proyecto al cliente. También hay que evaluar para poder mejorar día con día.


Todo es trabajo en equipo. Y no me refiero a hacer una bicicleta en clase con tus amigas. Claro, si tienes suerte  como yo (¿nosotras?) vas a encontrar un equipo de trabajo con el que compartas ideales y metas que hagan de tu trabajo algo placentero. Pero el trabajo en equipo no es solo eso. El diseño industrial es una profesión interdisciplinaria. Los diseñadores no trabajamos aislados. No como en la escuela. No vas a estar en tu computadora y en el taller tú sola creando en la soledad de tu cabeza. No, aprende a trabajar en equipo de verdad. Con personas que no hablan el mismo lenguaje que tu. Ingenieros, químicos, herreros, contadores, proveedores, colaboradores y clientes. No trabajas para ellos o ellos para ti, trabajan juntos para llegar a un objetivo final. Aprende a desarrollar tus habilidades de comunicación y empatía. Es tu responsabilidad comunicar tus ideas de manera acertada. No de ellos entenderte. Trabaja en tus habilidades de comunicación visual, verbal y escrita. Mucho de tu trabajo va depender de las palabras escritas o habladas. Tienes que ser capaz de comunicar tus ideas de manera clara a otras personas. Sin importar si están a un metro de distancia o al otro lado del mundo. No subestimes el poder de las palabras, son igual de importante que las imágenes.


¿Y cómo haces todo esto? Mi consejo es que mantengas los ojos abiertos, no pierdas la curiosidad por las cosas nuevas y diferentes. Escucha a los demás, siempre hay alguien que te puede enseñar algo nuevo. Lee libros, ve películas, visita exposiciones, investiga sobre temas que no tengan nada que ver con tu mundo. Lee sobre economía, tecnología, medicina. Convive con personas diferentes. Más grandes, más chicas, que se dediquen a otras cosas. Comparte tus ideas con ellos y deja que ellos lo hagan contigo. 


Y recuerda, si vas a hacer las cosas, hazlas bien. El mínimo esfuerzo no es suficiente. Si quieres llegar a lugares excepcionales tienes que hacer tu máximo esfuerzo. Nadie nunca llegó a ningún lado haciendo lo mínimo, y no pierdas tu motivación por hacer cosas. Algunas veces no te van a salir al primer intento, bueno, casi nunca te van a salir al primer intento, pero por ahora intentarlo muchas veces nos ha funcionado bien, sigámoslo haciendo así. 


Espero esto te haya servido de algo y pueda escribirte de nuevo en algunos años.


Hasta pronto,
Mariana. 
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[1] Rawsthorn, Alice. Hello World: Where Design Meets Life. (The Overlook Press, 2015), 25-27.

 

Mariana Loaiza

Soy diseñadora industrial egresada de CENTRO. Resido en la Ciudad de México y actualmente soy diseñadora en Joel Escalona Studio. En mi tiempo libre me gusta escribir sobre cómo el diseño permea en la mayoría de las cosas con las que estoy en contacto.

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