Pedagogía de escritorio 

por Rodrigo Fortuna

Telesis:
El contenido telésico de un diseño debe reflejar la época y las condiciones que le han dado lugar, y debe ajustarse al orden humano y socioeconómico general en el cual va a actuar. 

Victor Papanek- Diseñando para el mundo real.


En un contexto norestense en México, la educación ha tenido cambios vertiginosos que han motivado a las nuevas generaciones de diseñadores para “diseñar” cosas efectivas que la industria requiere, sin embargo: ¿estamos comunicando efectivamente los procesos, métodos y criterios para diseñar hoy? Los contextos cambian y deberían ajustarse en cada generación, sin embargo, esto genera un desgaste en universidades (de recursos y planta docente) o bien, un desinterés por aplicar un cambio radical a lo que más debería preocuparnos para generar una cultura de diseño: La educación de los futuros diseñadores.
Educar es una gran responsabilidad y eso no queda solo ahí, ya que muchas nuevas generaciones se encuentran con nuevos factores que afectan su percepción de cómo diseñar o, en el caso más utópico, el cómo solucionar efectivamente problemas para el bien común; recordemos que el diseño debe comunicar y trascender en las personas. ¿Qué han estado comunicando las escuelas de diseño para que las empresas no vean a esta disciplina como algo integral en su estructura? Esto bien se puede justificar pensando que el diseño está dentro de la empresa,  pero no con una participación en el desarrollo de productos o de un diseñador como líder de equipo en la empresa, esto no en la mayoría de los casos. La cuestión abre una posibilidad interminable de discusiones, las cuales han afectado planes de estudio. Muchos se han vanagloriado de tener lo más nuevo en pensamiento de diseño y todo esto ha generado una línea confusa; por ejemplo, cuando se observa una vacante (empresa solicitante) para diseñadores industriales, esta dice que se requiere un diseñador industrial que sepa de diseño gráfico y para sorpresa de estos estudiantes en busca de prácticas, efectivamente, los emplean como diseñadores gráficos, ya que los que están en esta rama han perdido también la batalla al  vender  la carrera a la industria. 


Un factor común que debe contemplarse en estas nuevas generaciones que ingresan a diseño es el desconocimiento de la profesión. Cuando se hace referencia a diseño industrial, lo primero que le viene a la mente a los jóvenes y lo cual se ha comprobado en cursos propedéuticos y registros de ultimo día para el concurso de ingreso es: no llevaré matemáticas, dibujaré todo el día y hacen maquetas lindas. Aquí es donde las universidades (generalizando y dramatizando) no han comunicado efectivamente el hacer del diseñador en el campo profesional, y si lo han hecho ¿cual es el contexto en el cual posicionan a los futuros diseñadores y, al egresar, donde aplican sus conocimientos? Por tal motivo hay un índice de reprobación muy grande en los semestres básicos (recuerdo el contexto: educación pública de diseño en la zona noreste del país) y con ello, no se genera un pensamiento crítico, sino, de ejecución de temas y aplicación de materiales didácticos específicos, dejando a un lado la experimentación e intuición del joven diseñador, condicionando así su pensamiento y con ello, se vuelve más restringido a lo largo de su carrera el nivel de propuestas, ya sea por soluciones técnicas que los docentes prefieren no asesorar o bien porque la apatía del alumno llega hasta lo que el maestro solicita en el proyecto. Bajo este panorama, es urgente comunicar efectivamente (academia>maestros>alumnos) para generar solucionadores. 


Los tiempos de la universidad y las empresas son totalmente distintos y por ello se vuelve más difícil adaptar los planes de estudio a un nivel real y que con ello los estudiantes vean esta educación como una oportunidad personal para crecer y no solo para crecer escalonadamente semestre tras semestre. La renovación de los planes de estudio es un proceso muy largo ya que se tienen que evaluar a fondo, pero la actividad del docente en este caso sería evaluar el contexto en el cual se aplique una nueva enseñanza y con ello generar proyectos que bien pueden ser de temas genéricos, pero pensando siempre en un contexto global y no local, para que el estudiante pueda adquirir más herramientas para su inserción al campo laboral en unos años. 
Como antes se ha mencionado, el diseñador industrial ha de ser un solucionador. Esto se puede lograr bajo una línea de educación eficiente y si los docentes están en un campo laboral y llevan estos conocimiento al aula o bien estén progresando en sus estudios cursando maestrías o doctorados (investigaciones analíticas consientes y comprobables), y que con ello puedan aportar nuevos enfoques a los proyectos para ir en búsqueda de nuevas soluciones acompañados de sus alumnos.


"Si usted quiere ser diseñador tiene que decidir qué le interesa más: hacer cosas que tengan sentido o hacer dinero."
R. Buckminster Fuller
Cap. 5 Diseñando para el Mundo Real (citado por Papanek)


A nivel personal cada quien elige su desempeño y camino ético de la profesión. Y esto se puede visualizar también hacia el nivel de enseñanza, en los docentes. ¿De qué manera se enseñaba diseño hace cinco o diez años y cómo ha cambiado hoy? Sabemos hoy que el design thinking ha abierto un camino práctico y creativo para solucionar problemas, por este motivo es vital que los docentes (con trayectoria amplia y cómoda) se integren en estas nuevas dinámicas, ya que al no hacerlo fracturan el modelo de enseñanza. Varios podrán justificar la libertad de cátedra (no importa cómo se enseñe mientras se cumpla el objetivo final), pero ¿esta libertad no se ha convertido en libertinaje? Este esquema de libertad y de opciones múltiples para enseñar abre brechas donde cada estudiante puede tener más y mejor información que otros, que no es malo, pero aquí es donde la zona de confort aparece, y el docente enseña lo mismo semestre tras semestre, sin alterar nada y usando una metodología sistemática y sin oportunidades de expandir las propuestas de sus alumnos. El estudiante intentando seguir un objetivo, diseñar en base a problemas, y no el diseñar en base a la búsqueda de oportunidades en proyectos egresa como un ejecutor y no como un solucionador.


Se tienen carencias en el sistema de enseñanza para el diseño (en cualquiera de sus ramas) ya que la academia o bien, los mismos diseñadores que se convierten en docentes, no han aplicado una pedagogía adaptada al diseño y no se les ha preparado con un enfoque de diseñador-docente. Bajo esta situación, los cursos de preparación para docentes de nuevo ingreso son juntas en las cuales se explica el sistema administrativo, el cómo se debe ser docente y con esto se revelan fórmulas y entregables que son útiles para el proceso de docencia administrativo, y en el caso de estar bajo un régimen de calidad,  este “proceso” se centra en el llenado de formatos (listas, tablas, rúbricas, exposiciones) que sirven para la evaluación de estos mismos docentes y para ellos la evaluación hacia sus alumnos. En ningún momento se ven estrategias pedagógicas para enseñar diseño, o bien, alternativas que pueda usar el nuevo docente para poder comunicar efectivamente su campo laboral y de estudio. Se han tenido casos de docentes totalmente preparados que no pueden comunicar o bien no tienen la paciencia para brindar una asesoría integral al estudiante, esto lleva a un régimen totalitario en el cual las bajas calificaciones son el pan de cada día ya que el estudiante no suele preguntar algo que no ha comprendido, o bien, no le queda claro qué es lo que requiere el docente, y en esto último, no debería ser lo que el docente pide sino, lo que requiere el proyecto. 


No todos tenemos las mismas habilidades, eso está claro y muchos jóvenes hoy en día se cambian de carrera hasta que encuentran por fin, la suya o bien, una que se acomoda más a sus criterios que aún están en proceso de definición. Y esto pasa también con la docencia, en estos cursos exprés no se le indica al maestro, bajo un enfoque pedagógico, el cómo abordar a los estudiantes, el cómo enseñar esta disciplina a aquellos que están por descubrirla, es decir: ¿Cómo enseñar diseño a no diseñadores? ¿Qué aspectos específicos debemos tomar en cuenta para impartir esta disciplina? ¿Se puede enseñar un pensamiento de diseño a personas de otra disciplina? Los nuevos procesos de diseño nos permiten ampliar y neutralizar ciertos parámetros en métodos de diseño y con ello, podemos generalizar términos o bien, se puede explicar el qué es diseñar a más personas para que no solo conozcan la disciplina, sino, que pueda ser una herramienta común en todas las profesiones y se maximice en la nuestra: Solucionar problemáticas trascendentes.

 

Rodrigo Fortuna

Master en Ciencias con Orientación en Gestión e Innovación del Diseño.   Docente en la Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura desde el 2013. Desarrollador de conceptos en el departamento de Proyectos en la FARQ 2013.  Actualmente es Asesor de Conceptos Editoriales FARQ desde el 2015. Fotógrafo comercial independiente. Gestor y consultor de proyectos gráficos y diseño de productos para PyME’s.

________________
 

Volver a Emerge 004