Emerge%2B006_0006_IMG_7175.CR2.jpg

Mesa de Futuros

En Emerge Mx organizamos una mesa de diálogo en el Abierto Mexicano de Diseño 2018 en colaboración con coolhuntermx que consistió en, a partir del análisis de la práctica actual de algunas personas, cuestionar, reflexionar y discutir el futuro del diseño: hablamos de la evolución que ha tenido hasta ahora, las nuevas industrias con las que se relacionará, los próximos puestos y tipo de emprendimiento que se generarán, la tendencia de los salarios y las habilidades que será necesario desarrollar.

Invitamos a Mar Namihira de Pac Interactive, despacho enfocado en interacción que combina diseño, arte y tecnología al realizar instalaciones audiovisuales; a Gabriela Salinas, co-fundadora de Service Design México y Dir. de Investigación de Usuario y Diseño de Servicio en Grupo Bursátil Mexicano; también nos acompañó Alejandro Ruíz, quien trabaja como Service Designer en BBVA Bancomer y finalmente, José de la O, quien tiene su propio estudio en el que desarrolla proyectos relacionados con diseño especulativo, diseño de marca, creación de escenarios y metodologías. Iniciamos pidiéndoles que le explicaran al público su práctica actual:

Participantes.

M Mar Namihira

A Alejandro Ruíz

J José de la O

G Gabriela Salinas

K Kassim Vera (moderador, Emerge MX)

M. Todos nuestros proyectos se resuelven con programación, diseño estético y funcional, siempre utilizando tecnología como sensores o espacios responsivos: controlar un ventilador o una lámpara, todo depende del reto del proyecto. La iniciativa principal del estudio es poder presentar nuestros proyectos artísticos en espacios como galerías y festivales de nuevas tecnologías. La intención del trabajo de Pac es demostrar que se pueden hacer proyectos que combinen la participación de muchos actores, entre ellos artistas y estamos abiertos a entender nuevos mundos como la música o la neurociencia.

J. Tengo un estudio que se enfoca en la investigación y metodologías de diseño para generar un mejor entendimiento a problemas complejos y utilizar el diseño para comunicar findings; además, realizo una labor académica que trata de encontrar nuevas maneras de vincular el diseño con la sociedad desde el punto de vista educativo.

G. Soy de Monterrey, estudié diseño gráfico y una maestría en negocios y estuve en agencias donde hacía investigación demográfica, diseño estratégico y design thinking, antes de eso hacía diseño gráfico, branding, editorial. Un día entré a Bancomer, estuve ahí dos años, así es como me cambié a diseño de servicios, ahora tengo seis meses haciendo lo mismo en GBM. Además, tengo una iniciativa que se llama Service Design México que empezó el año pasado y damos cursos principalmente de service design, creo que es algo poco común todavía en México entonces hemos realizado varios programas educativos, vamos en la cuarta generació; estoy estudiando la especialidad en Diseño del mañana en CENTRO y doy clases en la IBERO y CENTRO.

A. Yo igual soy de Monterrey y me acuerdo perfectamente cuando estaba chavito y me creía súper punk, decía que nunca iba a trabajar en el gobierno o en un banco y son cosas que ya no sucedieron, entonces creo que es algo interesante el cómo yo, hace tiempo aún como diseñador gráfico muy joven, fundé un estudio llamado Raidho que está en Monterrey, entendí la importancia de ser flexibles y tener sensibilidad para irte adaptando a cómo va cambiando la industria y para mantenerte al día en ciertos temas que son relevantes, más que nada ahora que se trabaja con tecnología. En estos momentos trabajo en Bancomer en un área nueva que es algo como Experiencia Única de Usuario, es raro, entré haciendo UX y service design y ahora hago diseño estratégico revisando mucha data y tratando de cruzar transversalmente diferentes áreas del banco.

“No practicamos el pensamiento crítico”

K. La segunda parte de esta conversación son las habilidades que son necesarias, o se prospecta, serán necesarias en el diseñador a futuro, porque en aunque todo lo que ustedes comparten es una práctica que está muy bien diferenciada, algunos de ustedes aún no saben muy bien, por ejemplo, qué hace el departamento al que pertenecen. Entonces, me gustaría saber ¿Cuáles son esos skills que utilizan a diario en la práctica cotidiana? Por ejemplo, la habilidad de José de generar nuevos métodos como el Prediction Generator, que si un método tal cual para este tipo de diseño (future scenarios) no existe, entonces hace uno propio. ¿Cuáles son las habilidades que ustedes, según la práctica cotidiana ven necesarias o son necesarias para ser diseñador o practicar diseño a futuro?

A. A mí me ha tocado mucho aprender a manejar la burocracia y ser político en ciertos sentidos para poder llevar a un stakeholder a que te ayude o facilite ciertas herramientas para poder hacer otra cosa, también para entender cómo empezar a vincular diferentes áreas para que trabajen juntas; esas son habilidades que no necesariamente vienen del diseño pero que conforme vas atravesando tu carrera empiezas a entender, esas son de las habilidades importantes.

M. Hay una parte del estudio que me gusta mucho, que es ser autodidacta y ser súper curioso. Nosotros pasamos mucho tiempo experimentando con el prototipaje, haciendo maquetas, dibujos, modelado 3D o aprendiendo cualquier software; se trata mucho de prueba-error y, como comentaban, de hacer tus propios métodos, por ejemplo ¿Qué pasa si existe un software que no me permite controlar un ventilador del 0 al 100 por ciento? ¿Cómo hacemos nosotros para que tenga más velocidades en lugar de sólo 3? generas un cuestionamiento. Evidentemente con el trabajo y con el background siempre se va aprendiendo y vas agregando cosas a tu metodología de trabajo.

G. Bueno, yo lo percibo desde dos puntos de vista: en la práctica y en la docencia. Para la primera, es importante conocer los métodos y saber aplicarlos pero muchos se centran únicamente en eso y lo he visto porque es la demanda que tenemos en los cursos, quieren conocer metodologías muy puntuales. Al llevar esto (la teoría) a la academia hay un shock cultural y tiene que ver con que no practicamos el pensamiento crítico. Para mí es importante explicar el origen de la metodología pues te hace pensar en la parte esencial de la misma y preguntarte ¿Cómo puedes extrapolarla o adaptarla dependiendo de lo que necesitas? En el día a día no hay un orden, vas a enfrentarte a situaciones nuevas, entonces necesitas saber aplicarla en otras áreas. Con los alumnos veo mucho cómo escribir, cómo entender las cosas e identificar los problemas, redactar un objetivo o formular una pregunta; conocimientos muy básicos que no se están practicando y es importante tenerlos de base.

J. La paradoja es que hay tantas metodologías y maneras de hacer las cosas y aún así sigue existiendo diseño súper malo. Entonces uno pensaría No, pero ya hay Design Thinking y Circular Design, etcétera y cuestionas ¿Dónde está el buen diseño? Lo que dice Gaby es cierto, es muy importante no dar por sentada la metodología, es decir, analizar ¿Hasta qué punto me va a servir? e incluso ¿Hasta qué punto me están tomando el pelo? El otro aspecto es que muchas personas piensan que solamente con aprender la metodología automáticamente se convierten en diseñador, por ejemplo: Alex de repente se cae y se le afloja el diente y en eso llego yo y se lo arranco con la pinza, eso no me hace dentista. Si no hay estas soft skills que son las que hacen la diferencia, si no nos vamos a lo básico, pues el proceso será muy difícil.

K. Y la importancia de esos soft skills que ya no tienen que ver necesariamente con saber hacer un muy buen journey en 10 minutos, sino que se trata de una reflexión más coherente y más personal del trabajo que se está desarrollando, entonces ¿Cuál es su relación con las metodologías dentro de su trabajo cotidiano?

A. Pues es que salen un chingo a cada rato, publican un libro cada mes, sale un nuevo buzzword o una nueva tecnología. Te puedes encontrar en una mesa discutiendo con tu jefe y con tus clientes buscando cómo resolver algo, te empiezan a tirar buzzwords: “No, pues un blockchain y luego un machine learning” y tú sólo piensas ¿Qué está diciendo este carnal? Se me hacen interesantes los soft skills como ser traductor, aprender a entender qué se está diciendo a través de todas esas 3 capas de buzzwords, realmente comprender cuál es su forma de pensar.

“Si lo quiero hacer bien, tengo que leer el paper y no el artículo de buzzfeed”

K. Me imagino que esas soft skills se adquieren en la docencia, porque obviamente hay muchas maneras de enseñar y de transmitir información pero siempre te cambia la jugada, no puedes tener un método en particular. De manera personal, es en donde (la docencia) he aprendido a desarrollar soft skills como escuchar más y hablar más lento ¿Ustedes dónde se dieron cuenta de esas habilidades que no eran necesariamente el dominio de un software, de una metodología o de un conocimiento muy específico como un blockchain? ¿Fue en trabajo, en la escuela, fue por una situación ajena al diseño? ¿En dónde obtuvieron esa epifanía?

A. Pues a golpes, les platicaba cómo el diseño gráfico me empezó a traer de repente al diseño de interfaz, luego diseño web, luego aprendí a programar y después UX. Entonces, comienzas a vender consultoría, tienes a alguien sentado esperando que le entregues algo, ya leíste dos, tres cosas que según tú con eso vas a lograrlo y cuando te sientas en la mesa con el cliente, te das cuenta que no es tan fácil el step by step, por eso creo que es a golpes, es empírico, sin importar qué framework estés usando. El trabajo de todos los que estamos aquí es la investigación y con ella puedes desarrollar no una tesis de cómo hacer el framework pero sí cuál vas a utilizar para poder trabajar mejor.

M. Sí, yo también estudié en CENTRO y sinceramente creo que nadie te prepara para la guerra, siento que es a golpes. Evidentemente es muy romántico para todos tener un estudio, nos dicen Déjame sentarme contigo 10 minutos, explícame ¿Cómo hacerle? ¿Qué tengo que hacer para tener un estudio? y obviamente no es tan fácil y hay cosas que te frenan, como que te pidan Quiero tener el evento más disruptivo de ver, porque todo mundo quiere cosas disruptivas y es como Ok, defínelo. Creo que también es tener muy aterrizado qué línea y qué identidad sigue el estudio y tratar de respetar eso. En Noviembre cumplimos 4 años, en ese tiempo hemos logrado un buen camino y la gente empieza a reconocernos; te buscan mucho por lo que haces, por la identidad que tienes, por la gráfica que utilizas, hay que ser muy derechos con nosotros mismos y saber qué sí hacemos y qué no.

G. Para mí fue un poco diferente: sí, la práctica, pero también leyendo, y no el libro de moda, sino leyendo papers serios, documentos importantes y también cosas que no tengan que ver con diseño: filosofía, psicología, economía del comportamiento, todo eso que está alrededor, creo que ha sido lo que ha impactado más en mi trabajo y práctica cotidiana.

J. Yo creo que la manera en que yo trabajo se refleja desde que era más chavillo y era bien punk rocker, que es el “hazlo tú mismo”: si no hay una escena, haz la tuya, si no hay toquines, organízalos, si no hay disqueras que quieran escuchar tu demo, haz tu disco, si no hay skateparks, construye uno aunque esté horrible y te rompas algo. Esa actitud es la que me ha permitido no confiar en el buzzword y entender que si lo quiero hacer bien, tengo que leer el paper y no el artículo de buzzfeed. Es muy importante saber la parte técnica y mucha gente la da por sentada. También está la sensibilidad de hacer que se vea bien, en mi clase pasada hablé del tema de lo “placentero” y algo que dije es que eso también empodera porque hace que todo sea más fácil: es placentero caminar en una calle con sombra porque puedes caminar más; creo que esta actitud de querer más es la que te hace hacer más.

“La tecnología es algo que nunca va a dejar de crecer, no se va a detener y tenemos que asimilarlo. ”

K. Uno de los puntos que me gustaría tocar con ustedes es el papel que juega la tecnología en su trabajo y no me refiero solamente a algo tangible como una máquina o artefacto. Uno, ¿qué tan crucial es la tecnología dentro de su trabajo cotidiano? y dos, ¿Dónde está el aporte del diseño en este tipo de rubros donde no puedes disociar la tecnología de la labor de diseñar?

G. Me interesa el tema porque últimamente he tenido conflictos tecnológicos. Creo que lo que me ha llevado cada vez más al diseño de servicios y no al de productos ha sido ver que no se ha cruzado la brecha entre las personas y la tecnología. A lo que voy es: a lo mejor quieres viajar, compras un vuelo, la aplicación está bien, el sistema funcionó, reservaste, pero llegas al aeropuerto y todo lo que puede pasar mal sale mal, se pierden tus maletas, hay mucha fila, el vuelo está retrasado; esas cosas pasan todo el tiempo y con tu celular te “peleas” con el servicio. Creo que esa parte humana es la que nos está faltando, ese es mi conflicto y la otra es: podemos tener la mejor aplicación pero si no estamos resolviendo el problema del usuario, la práctica del diseño es poco válida y su aporte no es completo.

A. Es complicado responder eso, por ejemplo, vas a entrevistas con usuarios, terminas con un chingo de post-it, terminas con miles de palabras y una forma rápida de navegarlas es haciendo análisis de frecuencia para manejar mucho más rápido la información y los outputs que buscas, muchas veces como diseñador, desde el fondo de gráfico, parte esencial es comunicar, al final tienes que pensar en visualizaciones suficientemente atractivas para que el stakeholder se convenza de que lo que le estás presentando es legítimo y puede marcar la pauta para tomar decisiones, entonces empiezas a involucrarte con la tecnología que quizás antes como diseñador no utilizabas; ahí está la relevancia de los análisis de lenguaje natural, como diseñador te puedes tomar el tiempo para empezar a entender cómo funciona y aplicarlo directamente a tu práctica.

M. Definitivamente la tecnología es un tema que no sabemos hasta cuándo va a seguir evolucionando, además, avanza muy rápido y es constante. Con esta revolución digital, sobre todo en el estudio que trabajamos con tecnologías todo el tiempo, me he dado cuenta que hay una forma de decidir de qué manera la utilizas y de qué manera puedes impactar con ella, es algo que todo el mundo puede hacer. Es una buena herramienta, por ejemplo, alguien de 8 o 10 años cuyo papá es abogado o médico y va a hacer exactamente lo mismo que su papá, pero de repente vió una instalación y se pregunta ¿Qué tengo que estudiar para hacer esto? y es algo que a mí me pasaba cuando estaba en la universidad, me gustaba el diseño industrial pero no quería terminar haciendo muebles y cuando veía instalaciones me hacía esa pregunta. Creo que sí es aprender a usarla de manera inteligente y como mencionabas anteriormente, ser conscientes de qué tanto nos desapegamos de la vida real, o sea, ves un capítulo de Black Mirror y dices ¿Qué es esto? y te das cuenta que está sucediendo.

J. He llegado a discusiones con personas que piensan que el diseño no tiene que ver con tecnología y la verdad el diseño es una práctica totalmente tecnócrata, al menos no se me ocurre cómo separarlas. Mi campo de trabajo no es en general tecnología, pero lo que a mí me gusta es pensar la manera en la que la tecnología nos va a impactar ¿Cuáles son las consecuencias? Black Mirror, por ejemplo, habla sobre la tecnología y el contexto humano sin filtros, pero siento que también la clave no es dejarnos sorprender con la tecnología, sino también entender las consecuencias. Hay estudios que dicen que te da depresión de dar mucho tiempo a Instagram y la manera en que está cambiando la interacción entre parejas por el tema de Whatsapp, eso es lo que me interesa, el aceptarlo y empezar a construir desde ese punto, porque como mencionabas (refiriendose a M.), la tecnología es algo que nunca va a dejar de crecer, no se va a detener y tenemos que asimilarlo.

La tencología inhabilita el factor humano.

K. Por ejemplo, he hablado con Alejandro de Adam Greenfield o James Bridle y sus nuevos libros de críticas hacia la tecnología, donde abordan el problema de la complejidad de comprender a la misma: es muy difícil explicar cómo funciona una red neuronal, cómo piensa una computadora y cómo genera su propia lógica, realmente el diseñador tiene que entenderlo. Obviamente toda la sociedad debe comprender cómo funcionan esos sistemas a un nivel general, pero el tipo de entendimiento que ustedes tienen hacia el factor tecnológico ¿Cómo lo asimilan día a día? Sí, de pronto hay más buzzwords y otro design thinking, ustedes pueden modificar una metodología como quieran, pero la tecnología es algo que no controlan porque les llega como un framework ¿En qué partes del proceso de diseño han sentido que la tecnología pone un factor en el que gana el aspecto técnico y no su labor como diseñador?

A. Hay muchas cosas que ves en la calle y te preguntas ¿Por qué las hicieron así? Pinche factor humano no existe aquí y es porque la tecnología lo ha inhabilitado. Primero llega la tecnología, haces el coche y cuando está el tráfico piensas en cómo hacer para que no haya tráfico –M. Causa-consecuencia–, pero no te pones a pensar desde que lo estás haciendo ¿cuáles son sus consecuencias accidentales? y el detalle es ese, que la tecnología no la pensaron con el factor humano, se pensó para generar alguna especie de actividad y facilitar ciertas cosas –G. Son exploración–, exacto, exploración, a lo mejor la tesis de alguien se convirtió en tal cosa y no hay la suficiente intersección entre disciplinas y es por eso que nos imponen tecnologías que no son útiles para lo que estamos buscando como diseñadores y tenemos que investigar cómo utilizarlas. Retomando el ejemplo del aeropuerto, no importa que compraste tu vuelo de forma súper sencilla e increíble si cuando llegas al aeropuerto no es así, y es porque no diseñamos ecosistemas, diseñamos productos. Un servicio es más amplio, pues ya tiene diferentes puntos de contacto coordinados pero los ecosistemas en general no están diseñados y con lo de Black Mirror pensé: entonces cuando empezamos a generar ecosistemas que están habilitados por tecnologías, lo de Black Mirror será más viable (M asiente).

G. También estamos justo en medio de un tren de transformación digital en las empresas que, por este ánimo de transformarse digitalmente y ser “El primer banco con el primer chatbot” traen la tecnología no pensando en el origen del problema o la necesidad de usuario, sino por las ganas de ser el primero haciendo “tal cosa”. Ya me pasó trabajando el chatbot de Bancomer y una interfaz de voces, un robot con el que en vez de presionar los botones al llamar tienes que decir tu tarjeta, jamás te entiende y te frustras porque no funciona y pasa eso porque tratan de imponer la tecnología en vez de ver el problema y buscar otra solución que no sea necesariamente con robots.

J. Que es lo que pasa en México, nosotros estamos constantemente adaptándonos a la tecnología general en ambos lados . Yo siempre les digo a mis estudiantes que por qué no piensan en generar su propio lenguaje en de programación en español; ya tenemos difícil el programar en inglés y se complicaría más teniendo que aprender un nuevo lenguaje, pues obviamente la brecha tecnológica crece. Por ejemplo, las personas que generan tecnología están en Silicon Valley o en Alemania pero no entienden que en México de repente se va la luz o que el 3G o 4G no es tan bueno. Un conductor de Uber me decía que siempre que va al aeropuerto pierde la señal y el GPS no funciona cuando más lo necesita; yo reflexioné que tal vez es porque nuestra infraestructura no es la mejor. Estamos en una constante carrera para alcanzar a las personas que sí están generando tecnología; ellos van a seguir creciendo, entonces nosotros ¿qué necesitamos? y ¿qué podemos hacer?

M. Todos los años ha ido cambiando el diseño y un problema es que no se diseña para alguien en específico, un ejemplo básico: yo soy súper pequeña, aquí en el metro, los trenes parece que son de París y el tubo es muy grande, pocas veces eso se diseña. Es lo que decíamos, causa-consecuencia, algo como: “ahora tengo que diseñar algo porque la gente que se la pasa pegada al mouse va a tener un problema en el carpo y en el cuello. Es cambiar los problemas y los escenarios, en verdad creo que las empresas quieren todo muy tecnológico y tener muchas pantallas, leds, luces lasers, pero también es el ¿qué quieres comunicar? ¿Por qué quieres tener ese display que no le va a hacer nada a la gente ni lo va a entender? ¿Para que lo comparta en instagram? Hay un montón de gente que no tiene datos en un festival y qué padre que funcione en Berlín, pero aquí tienes que entender tu contexto y pensar y diseñar para él.

“Las disciplinas de diseño siempre se van a especializar en donde más exista capital y densidad”

K. Creo que la práctica de diseño siempre se ha caracterizado por esta búsqueda externa, es decir, ve a la inteligencia artificial como lo nuevo que puede nutrir a UX cuando lo esencial es el negocio para el que estés sirviendo, la tecnología al final está siendo un medio idealizado. Como la última parte de esta mesa ¿Cómo prospectan a futuro sus prácticas? Hoy en donde la cuestión de la tecnología está normalizada, probablemente los métodos de diseño y el diseño ya son completamente reconocidos, ya cualquiera podría decir Ok, yo ya sé qué hace un service designer más allá de un journey. Sus prácticas probablemente se van a normalizar, es decir, obviamente ahorita las que ya están en ese proceso son las que vemos en el Design Week: muebles de tzalam, parota, mármol y todo súper precioso pero es muy común y nuevas generaciones dicen: “es que yo quiero ser así y también diseñar eso pero con una cubiertota un metro más grande”. Entonces, una vez que esto suceda con sus áreas ¿Cómo prospectan esa orientación y qué perfiles pueden ver? ¿Cómo sería esta conversación si la tuviéramos en cinco años aquí en México?

J. Creo que las disciplinas de diseño siempre se van a especializar en donde exista más capital y densidad; por ejemplo, nos damos cuenta que no es suficiente que hagamos objetos o diseño gráfico y que hay que hacer experiencias o sistemas de comunicación. A mí me encantaría que en México empecemos a pensar cuáles son nuestras necesidades primordiales e iniciar una nueva práctica de servicio social más enfocada, no a tapar los parches que no han tapado los sistemas públicos, sino que, pensando que en cinco años nos fue increíble, ¿de qué manera nosotros podemos diseñar para que a las sociedades que vienen rezagadas les sea mucho más fácil la nivelación? Por otro lado, también me cuesta trabajo pensar en un diseño como algo más objetivo sin caer en lo que ya existe a nivel global, pero al final siempre van a haber diferentes tipos de diseño y van a haber todavía chavillos que van a estar haciendo sillas increíbles y sillas horribles y también va a haber gente muy buena haciendo diseño estratégico y sistemas inteligentes y gente muy mala, costándole dinero a las empresas. Pero si yo me atreviera a predecir lo que va a pasar, no lo vería tan diferente como ahora, lo que sí vería es mucha gente tratando de corretear especializaciones de otras necesidades, en contextos completamente diferentes y con mucho más capital.

G. El diseñador como solucionador de problemas no es nada nuevo, pero siempre hay problemas, pero quizá lo que decía José del capital es correcto, ahorita los problemas son de negocio y es a donde estamos yendo y donde hay más teoría. Recientemente Alex y yo participamos en una actividad que realizó Bancomer y CENTRO en la especialidad de diseño del mañana y pensamos en el futuro de la banca en México en el 2030, había personas de muchos gremios, no sólo diseño, como economía, otros bancos y financieras, incluso instancias, a la CNBV, reflexionamos que hay muchos problemas que entre más a futuro te vas más analizas cómo va a impactar la crisis, los aspectos sociales y culturales, tantos problemas que ¿Quién los va a resolver? La verdad es que las personas de áreas no creativas tienen otra forma de ver estas cuestiones y, por lo tanto, el diseñador debe estar involucrado en su resolución.

M. Cuando empezamos el estudio había muy poca gente que hacía esto y ahorita hay más, eso se vuelve un impulso o un reto para decir Ahora todo el mundo hace luz, hagamos otra cosa diferente, exploremos la luz por el lado de la sombra. Al final se vuelve de futuros preferibles ¿Que queremos que suceda? suena muy utópico, pero como diseñadores tenemos esta oportunidad de demostrar qué queremos hacer, cómo y por dónde queremos ir. El tiempo vuela, todo avanza y un reto fuerte en un estudio de diseño es lo que mencioné: definir qué sí haces, qué no, para quién trabajas y para quién no, qué materiales usas, qué no usas y qué procesos, siendo conscientes en cuanto al impacto que tienes en el ambiente, en la economí; con una marca es una responsabilidad fuerte. Creo que en 5 años no va a estar tan diferente..

K. Ese punto se me hace interesante y lo quisiera resaltar, pues es el impacto del trabajo propio en una nueva generación, en alguien que podría estar en un segundo semestre y estar pensando, como tal vez a la mayoría nos pasó: ver a alguien que hacía las cosas diferente y poder mutar. Es el efecto que tiene la práctica propia en otros.

A. Pues está muy difícil, pero no voy a dar una respuesta, haré preguntas. A nosotros nos falta demasiado empezar a incorporar ciertas formas de pensar, rigor analítico y combinarlo con flexibilidad creativa, cosas de economía, psicología, tecnología. No es el futuro de la práctica, sino de un tipo de práctica. Cuando dijiste de los materiales pensé que en el futuro, a lo mejor, sí van a usar piedra pero tal vez va a ser sintética y va a haber mucha gente haciendo muebles todavía y es parte de. Se me hace interesante cuestionar los próximos materiales pero no en términos físicos, por ejemplo, un cambio como la inyección de plástico pero hablando de datos ¿Cuáles son los nuevos materiales no tangibles del diseño? y ¿Cuáles son los nuevos fundamentos? Conocemos la línea, el punto, lo básico que nos ayuda a construir, pero ¿qué otros pueden llegar a existir para resolver otro tipo de problemas? Esas son preguntas que me llaman la atención, no tanto como las respuestas, pero me gusta pensar en ello y explorar ideas.

K. Me gustaría agradecerles mucho a todos ustedes por darse el tiempo de acomprañarnos a dialogar y escuchar sobre las diversas vertientes que podemos especular del futuro del diseño de México.

Volver a Emerge MX 006