Sobre diseño, frivolidades, mexicanismos y otras cosas.  

Abrahám Liñán

 
 

“El mundo no puede evolucionar más allá de su actual situación de crisis utilizando el mismo pensamiento que creó esta situación.” Albert Einstein


Empecemos con algo concreto, una simplificación de lo que formalmente es el diseño industrial junto a mi propia y cursi propuesta: Trata sobre la creación de productos, servicios, sistemas y experiencias encaminadas a mejorar la vida de las personas –y hacerlas más felices- a través de soluciones humanas, conscientes, innovadoras y rentables . “Mejorar la vida de las personas –y hacerlas más felices-” ¿Qué otro sentido tendrá la vida y el mundo mismo? ¿acaso no será necesario replantearnos mejorar constantemente el entorno a través de un mundo de empatía, tolerancia y colaboración, resolviendo todos los problemas evidentes y acontecidos, enfocándonos en lo urgente para después pasar a lo necesario?
La plaga del desempleo masivo, el subempleo, los bajos salarios, la destrucción de los beneficios, los recortes de servicios sociales y el aumento de la pobreza han sobrepasado sus límites y hunden en un desastre sin alivio a la clase trabajadora multinacional y a los pueblos oprimidos del mundo. Además de la amenaza a la clase obrera, la estructura vital que sostiene el medio ambiente del planeta está en grave peligro (Goldstein, 2012).


¿Qué es lo urgente? ¿Otro gran diván de doce mil dólares para la sala principal de casa del político o erradicar la falta de agua potable en alguna zona marginada de nuestro país? ¿Qué será de orden primordial? ¿Belleza desmedida para los muy pocos o mortificarse por la desatención e injusticias históricas hacia los desprotegidos?
El diseño debe hacer uso de las propiedades intrínsecas de los pueblos y del mundo: debe explotar las relaciones naturales y sus limitaciones (Norman, 2004).
Y no estoy en contra de aquellos que diseñan para los muy poquísimos, cada quién sabrá qué hacer con sus vidas, decisiones y pensamientos. Yo soy menos que el polvo y no soy nadie para juzgar, pero lo preocupante es que no veo un claro equilibrio entre unas propuestas y otras, sino que me parece tajante que la tendencia es seguir haciendo al diseño lo más exclusivo posible.


Me dan cierta risa algunas visitas que he realizado en las tres principales ciudades del país. Visitas realizadas a sus muchos eventos inclusivos de diseño, incluso en muchos lugares los llaman mercados, ¿mercados caros? Lugares para unos pocos, no para todos, lugares exclusivos, no inclusivos, lugares en donde la exclusión se llama precio. ¿Mercados a precios de Palacios? Ja.
Y cito a Víctor Papanek, “Como diseñador y profesor estoy obligado a hacerme la siguiente pregunta: ¿Cómo haremos para que el diseño sea mejor? El consenso general parece indicar que la respuesta no es enseñar más diseño. Más bien se trata de que diseñadores y estudiantes se familiaricen con muchas otras profesiones y, sabiendo de ellas, redefinir la importancia del diseñador para nuestra sociedad. Los avances de las ciencias sociales, la biología, la antropología, la política, la ingeniería, la tecnología, las ciencias del comportamiento, y muchas otras, deben imbuirse en el proceso de diseño…pero la pericia más importante que el diseñador puede aportar a su trabajo es la capacidad de reconocer, aislar, definir y resolver los problemas.”

“Lugares para unos pocos, no para todos, lugares exclusivos, no inclusivos, lugares en donde la exclusión se llama precio.”


El hecho de que el diseño industrial sea un camino con bifurcaciones, hace que intentemos abarcar y conocer lo más que podamos de toda clase de información relevante para generar sinapsis con el conocimiento propio  y así hacer surgir a las mejores y más innovadoras propuestas. Hay que cuestionar todo y es necesaria y fundamental la observación, la investigación profunda y detallada, los datos, la evidencia, el sentido común, la empatía.  Hay que saber que todo siempre podrá ser mejorado, que no existe la perfección, sino que siempre habrá algo por mejorar.
Me parece que estamos en un país con poquísimas empresas que innovan en el ámbito de diseño y por otro lado, también veo empresas que solamente miran por el diseño, que es su fuerza vital y que no se enfocan en nada más y en muy poco tiempo, quiebran, ya que, si quieren ser efectivos y exitosos, tendrán que tomar una serie de muchas otras variables para lograr tener éxito como las finanzas, producción, recursos humanos, marketing, publicidad, gastos, canales de distribución, comunicación, equipo, servicio, producto, experiencia, competencia, entre muchas otras más.


El diseño en las empresas de las que tengo noción directa, me parece bastante aburrido, considero que no hay suficiente exploración, mucho menos innovación. Me parece que ahora se ha dado con una receta donde muchos preceptos no se replantean, sólo se adoptan, copian, tropicalizan. Es sencillo darnos cuenta de cómo el diseño se ha homogeneizado a través de una fórmula que hoy por hoy es utilizada de la misma manera por la mayoría de los despachos que conozco. En mi ciudad, Monterrey, conozco varios que son muy exitosos y trabajan con clientes de gran poder adquisitivo, empresas de gran renombre o para el gobierno, basando sus estrategias en la creación de diseño de marca, publicidad, interiores, arquitectura, entre otros. Y al conocer su portafolio, perfil y visión pareciese como si todas tuvieran a los mismos directores de arte o a los mismos dueños. Hace mucho que se dejó de proponer para pasar a hacer las cosas a través de esta fórmula que claramente deja dinero pero no innovación ni un mejor entorno. No considero que sea un problema local ni nacional, sino global. Me parece más una cuestión humana que una cuestión de diseño.
También considero que no parece innovador, ni necesario, seguir construyendo los productos tal cual como lo hacemos ahora. Está demostrado lo perjudicial de las sillas tal y cual las usamos, así como el daño que le generamos a nuestro cuerpo usando excusados que lo único que hacen es empeorar la postura natural del cuerpo para defecar. Y han sido productos inamovibles durante siglos, milenios. ¿O ahora vendrán a convencernos que cambiar de material, color y forma, a eso es a lo que llaman eternamente innovación? Soy de los que creen que la mente humana y del diseñador da para más, mucho más.

En general el perfil del diseñador es creativo pero superfluo, por encimita, no profundo.  Más que diseñadores, me parece que estamos en un entorno de decoradores.


¿Por qué no hemos replanteado temas de índole necesaria, por qué no diseñamos los objetos de una manera trascendental para mejorar nuestro entorno? Por cultura, por tradición, por dejar de cuestionarnos, por pereza. Porque es más sencillo copiar y si acaso, tropicalizar. En general el perfil del diseñador es creativo pero superfluo, por encimita, no profundo.  Más que diseñadores, me parece que estamos en un entorno de decoradores. Un diseñador necesita leer, investigar, comparar, analizar datos estadísticos, buscar mejores maneras, entre muchas otras cuestiones de índole vital, no sólo hacer nuestros productos más bonitos.
Preponderantemente las empresas no ejercen el diseño con la visión de mejorar el mundo, sino que las únicas necesidades que buscan saldar son las monetarias. Y no lo veo mal, a fin de cuentas, es el motivo principal de las mismas, sin embargo hay que estar en la sintonía sobre que el dinero no se come y el dinero no nos ayuda a respirar, tampoco a ser mejores personas, es por ello que todo el engranaje social tiene que virar hacia horizontes humanistas y siempre en pro del verdadero progreso incluyente.


Existen muchos proyectos de orden altruista que admiro, asuntos como facilitar una estufa de sol a los más pobres o hacer menos martirizante trasladar agua potable de un lugar a otro. Qué maravilla, en verdad, buscar maneras de ayudar al prójimo, aunque realmente el problema de trasfondo no se soluciona. Esas personas no serán más educadas, ni se cuestionarán más sobre la vida, ni van a ser más críticos contra lo que los rodea, ni emprenderán lucha alguna por sus derechos. No, ellos van a seguir dedicándose a no morir de hambre día a día. Menos considero que dejar bien pintada y linda una colonia conflictiva, a pesar de que quita el gris del día a día, sea una solución efectivamente trascendente para la vida de las personas.


Hay que entender que los cambios no vendrán solos ni de la noche a la mañana, sino paulatinamente, que cada uno de nosotros tiene que aportar en este engranaje para que las cosas mejoren en el mundo del diseño y así seguir con un desarrollo positivo para el mundo real, que requiere urgentemente ser transformado en un lugar más incluyente, práctico y feliz para todos. 

 

Abraham Liñán

Cofundador de la plataforma Toctoc y la startup Garage
Me interesa que mis acciones vayan encaminadas a mejorar nuestro entorno a través de iniciativas incluyentes, innovadoras, humanas y que también puedan servir para impulsar q que todos vayamos hacia el mismo y necesario objetivo. Considero que la razón de ser de toda vida humana es la felicidad y creo que a través de ayudar, compartir y crear, se consigue. También creo que cuando un diseño está dotado de fundamentos positivos y prácticos, es capaz de cumplir con la felicidad y sus implicaciones en pro de nuestro entorno.

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1 Goldstein, Fred. (2012) "Tres crisis del sistema capitalista: 1873, 1929 y 2007." 
2 Norman, Donald. (2013) The Design of Everyday Things. Basic Books.

 

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