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Diseño y discriminación

Andrea Burgueño y Estafanía Acosta 

 
 


El Museo de la Fundación Jumex presume en su página que, como sería de esperarse, cuenta con rampas y acceso para personas con discapacidad. El museo en su diseño sin duda está cumpliendo con alguna estipulación reglamentaria que busca impedir la discriminación ante las personas con necesidad de silla de ruedas o muletas. Incluso hace un par de años montaron una campaña titulada “La discapacidad no es contagiosa, la discriminación sí” que hablaba acerca de ese tema tan penoso, la intolerancia e inaceptable ignorancia de negarle acceso arquitectónico (y por lo tanto intelectual), a un grupo de personas por su condición física. 


Es por esto que sorprende tanto el reporte “Arte y Discriminación” que hace poco hizo público la profesora Margarita Magdaleno Rojas[1]. En “Plaza de Armas” (periódico Queretano)[2] relata cómo a ella, por primera vez en su larga trayectoria como visitante de museos, le negaron la entrada al Museo Jumex. En su anécdota recuenta los detalles de su corta visita y de las burdas groserías de algunos empleados del museo que empiezan con gritos y culminan con una completa negación a su integridad. Con la autoridad que le brindan las décadas de experiencia, la profesora desmonta las excusas y expone las implicaciones de tal experiencia para la comunidad con discapacidad y para el acceso a la cultura que tanto hace falta en nuestro país.
El caso revela cómo la discriminación funciona a distintos niveles que se refuerzan entre sí. n su nivel más evidente, los empleados que le niegan la entrada a gritos se defienden con argumentos de que están protegiendo las piezas en el museo. El siguiente el nivel cae entonces sobre los curadores que, según estos empleados, inadvertidamente montaron algo que es innavegable[3] para sillas de ruedas. El Museo Jumex como tal compone el siguiente nivel y apunta a un tipo de discriminación sistémica: ellos cumplen estipulaciones legales al tener sus debidas rampas e incluso sillas de ruedas para prestar a visitantes que las requieran, pero claramente esto no basta para evitar lo indeseable. Al fin y al cabo, cualquiera con una cubeta de concreto y unas cuantas herramientas le puede poner una rampa a unas escaleras, pero los reglamentos de construcción y su ejecución se prueban insuficientes.


Es en este nivel en donde supuestamente interviene el diseño, en este tipo de espacios. Uno se imagina que dentro de sus parámetros, el acceso y la navegabilidad tendrían un lugar prioritario. Es evidente, sin embargo, que no es así, por lo menos no para todas las personas. Y ésta no es una crítica excluyente hacia el Museo Jumex. En todas partes se encuentran casos en donde parecería que las rampas y los barandales se agregan como parches de último momento para apaciguar reglamentos. La realidad es que los diseñadores que no pueden, o no saben, o no quieren integrar principios de diseño inclusivo, propagan la discriminación. Es tan sencillo como esto: todos los humanos nos apoyamos del diseño para navegar el mundo, para hacer una vida digna, y es el mismo diseño el que ha sido lento en incluir a las personas con discapacidad. Es una falla penosa y contraria al progreso, es una epidemia global que permea las instituciones en las cuales los alumnos interiorizan el rol del diseño. Diseñar es imaginar el mundo, diseñar bien es imaginarlo para todos.


El estudio arquitectónico a cargo del Jumex no es culpable de los actos de algunos desatinados empleados. Quizás para David Chipperfield Architects[4] es más que evidente que una rampa y la decencia humana indican la obligación ética de incluir a todas las personas. Sin embargo, infinidad de anécdotas similares son indicio de que hay una obstinada tendencia al prejuicio sistémico que, como en todos los ámbitos, se manifiesta también en el diseño. Si bien la culpa de quienes diseñaron el espacio del Museo Jumex es ambigua, la experiencia indica una clara inequidad institucionalizada.

"Negar esta responsabilidad, la de materializar los valores sociales a la par que estos se hacen más progresistas, es lo que propaga el status quo."


El filósofo Bruno Latour en un ensayo titulado “¿Un Prometeo cauteloso? Algunos pasos hacia una filosofía de diseño; con especial atención a Peter Sloterdijk”[5] resalta algunas de las ventajas del término ‘diseño’. Incluso valdría la pena para los diseñadores interesados leer y revisar el texto y hasta integrarlo al currículo escolar. Latour enumera algunas peculiaridades intrínsecas de la práctica, su significado en la vida cotidiana, y culmina su pensamiento en recordarnos que una ventaja innegable del diseño es que siempre involucra una dimensión ética que es la que distingue el buen diseño del malo. Negar esta responsabilidad, la de materializar los valores sociales a la par que estos se hacen más progresistas, es lo que propaga el status quo.


La fuerza del diseño inclusivo o universal, por otro lado, se aleja del pensamiento anticuado que clasifica a algunas personas como excepción. El diseño universal motiva a nuestra práctica a refinarse, modernizarse y humanizarse. Ideando una solución inclusiva para personas con artritis, Sam Farber[6] y los diseñadores de la marca OXO propusieron Good Grips; una línea de artículos para el hogar que por su forma y sus materiales facilitan su uso considerablemente, no sólo para usuarios de tercera edad o con debilidad crónica, si no para todos. Estos artículos se ven cada vez más en el mercado y por su éxito tienen el potencial de cambiar la forma en la que los diseñadores consideran sus prioridades. Poco a poco, se puede ir desmintiendo la idea del ‘usuario ideal’. Donde algunas personas están destinadas a ser pacientes perpetuos y provoca un concepto limitado de diseño.

"Cada vez nos damos más cuenta de que la capacidad de idear el mundo no es privilegio de algunos, si no responsabilidad de todos."


Como conclusión tentativa, vale la pena recalcar que el concepto de diseño inclusivo expande los parámetros, pero también los participantes en la práctica. La plataforma de OpenIDEO[7], por ejemplo, es una de las muchas formas en la que los nombres más reconocidos del ámbito están buscando alejarse del ‘diseñador como experto’. OpenIDEO permite a las personas con acceso a internet a participar en retos de diseño, como combatir epidemias como el Zika, por ejemplo. Cada vez nos damos más cuenta de que la capacidad de idear el mundo no es privilegio de algunos, si no responsabilidad de todos. Iniciativas como esta no serán perfectas, así como las buenas intenciones de algunos diseñadores y arquitectos no serán lo único necesario para desmantelar la discriminación. Son simplemente un paso en la dirección correcta: la humildad de aceptar que, si es que hay personas sin acceso a buenos diseños no es culpa de una discapacidad o incluso de la pobreza, sino de las prioridades de la práctica.

Andrea Karina Burgueño (Guadalajara,1988)
Maestría en Diseño Transdisciplinario, Parsons School of Design.
Diseño Industrial, ITESM Campus Gda.
Diseñadora estratégica dedicada a entender y cuestionar el comportamiento humano así como a encontrar nuevos significados del día a día. Creo en el poder de combinar habilidades de distintas disciplinas con métodos de diseño y así identificar oportunidades de innovación. Actualmente colaboro en Storefront for Art and Architecture en la ciudad de Nueva York.

Estefania Acosta de la Peña (Chihuahua, 1988)
Maestría en Estudios de Diseño, Parsons School of Design.
Diseño Industrial, ITESM Campus Qro.
Mi experiencia es en diseño de producto y mecánico, pero tengo interés en la teoría y la crítica de diseño. He participado como escritora para varias publicaciones en México y Estados Unidos. Me motiva pensar en el rol de las instituciones educativas, museos y galerías para diseminar ideales sociales, y la participación que tiene el diseño en este ámbito.

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[1] Urbanista y profesora del Tecnológico de Monterrey campus Querétaro. Cuenta con el título de Maestría en Restauración de monumentos y sitios históricos por la Universidad de Roma.
[2] http://www.plazadearmas.com.mx/noticias/columnas/2016/08/28/margarita_magdaleno_392655_1009.html
[3] Refiriéndose a que no es posible transitar en silla de ruedas.
[4] Estudio de arquitectura Londinense fundado por el arquitecto británico David Chipperfield.
[5] Latour, Bruno. A Cautious Prometheus? A Few Steps Toward a Philosophy of Design (with Special Attention to Peter Sloterdijk) Keynote lecture for the Networks of Design meeting of the Design History Society Falmouth, Cornwall, 3rd September 2008
[6] Diseñador estadounidense fundador de la marca OXO que fabrica artículos para la cocina y el hogar.
[7] OpenIDEO es una plataforma de internet que permite intercambiar ideas y pensamientos para generar soluciones a través de un proceso de diseño. https://challenges.openideo.com/challenge?_ga=1.269126193.1145856638.1473712590

 

 

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